Ameyhale

Guiadas por La Escritura, las manos de La Princesa comienzan a tallar en Las Cavernas de La Montaña la historia del encuentro con el Dios del Viento. Lágrimas incontenibles brotan de sus ojos. Los misterios de su cuerpo, los enigmas de su mente, los arcanos de su corazón se van descifrando frente a ella en las rocas talladas, por medio de los signos mágicos de La Escritura. Cada trazo que logra es un descubrimiento que transforma su rostro, moldea sus caderas, sus pechos, sus cabellos. Las figuras plasmadas son hebras de un hilo hasta entonces desconocido, con el que habrá de tejer la trama de su vida